Nuestra historia
Un mezcal artesanal de la Sierra Norte de Oaxaca, hecho por la familia Martínez y compartido por una manada de amigos. Del agave a la botella, sin atajos.
Un mezcal artesanal de la Sierra Norte de Oaxaca, hecho por la familia Martínez y compartido por una manada de amigos. Del agave a la botella, sin atajos.
SANTA MARÍA ALBARRADAS
En Santa María Albarradas, en la Sierra Norte de Oaxaca, la familia Martínez elabora mezcal desde hace cinco generaciones, con un cuidado reservado a los suyos. El conocimiento pasa de padres a hijos: cuándo jimar, cuánto cocer, cuándo está lista la fermentación.
Todo el proceso es cien por ciento artesanal y se guía por los cuatro elementos: la tierra donde crece el maguey, el agua de manantial de la sierra, el aire que trae las levaduras silvestres y el fuego del horno de tierra.
LA MANADA
Canto de Lobo lo fundamos amigos de México y Europa, unidos por el mezcal y la naturaleza. Queremos llevar el mezcal de Albarradas a nuevas mesas sin perder lo que lo hace único, y que cada botella deje algo bueno en su origen.
Por eso compensamos nuestras emisiones de CO₂ y destinamos el 5% de nuestro margen neto a la educación de mujeres en Oaxaca a través del Fondo Guadalupe Musalem.
Nuestro proceso
Seis pasos, ningún atajo. Así se hace Canto de Lobo en Santa María Albarradas, Oaxaca.

Usamos 100% maguey espadín (Agave angustifolia). Cada planta crece de 7 a 10 años en las laderas de Albarradas, entre bosque de niebla y suelo volcánico. El clima fresco hace que madure despacio y concentre azúcares y minerales.

Cuando el maguey alcanza su madurez, el jimador corta las pencas con la coa hasta dejar el corazón de la planta: la piña. Es un trabajo de fuerza y de experiencia: saber cuándo una planta está lista es parte del oficio.

Las piñas se cuecen durante varios días en un horno cónico excavado en la tierra, cubierto de piedra volcánica, leña y tierra. Este cocimiento lento convierte los almidones en azúcares y le da a Canto de Lobo su humo suave y su dulzor.

El agave cocido se muele con tahona, la gran rueda de piedra tradicional, para liberar sus jugos y fibras sin dañar su carácter.

El mosto fermenta al aire libre en tinas de madera, solo con las levaduras silvestres del entorno y agua de manantial. Sin aceleradores: la naturaleza marca el ritmo.

Destilamos dos veces en alambique de cobre. El maestro mezcalero hace los cortes a mano, buscando el equilibrio entre fruta, flor y humo. Cada lote es pequeño.
Tipo: Mezcal artesanal, joven
Agave: 100% maguey espadín, 7–10 años
Origen: Santa María Albarradas, Sierra Norte de Oaxaca
Cocción: horno cónico de tierra
Molienda: tahona
Fermentación: tinas de madera, levaduras silvestres
Destilación: doble, alambique de cobre
Graduación: 40% Alc. Vol.
Presentaciones: 750 ml y 375 ml